Beneficiarios - Hogar San Martín de Tours
Beneficiarios 2017-07-17T16:40:01+00:00

BENEFICIARIOS

«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.»

(Mt 5,7)

El “Hogar San Martín de Tours” es un lugar de internación y albergue permanente de beneficiarios masculinos, discapacitados mentales y con trastornos motores. Dotado de ambientes edilicios acordes a las necesidades de los albergados. Se atienden en la actualidad a 100 personas aproximadamente.

Son niños, jóvenes, adultos y ancianos, carentes de familia que los puedan contener y sin recursos económicos. La mayoría de los ancianos han sido recogidos de la vía pública; y los demás beneficiarios, fueron abandonados por los padres, privados de la guarda de sus familias por la autoridad judicial o internados por sus familiares ante la imposibilidad de poder atenderlos adecuadamente. Más del cincuenta por ciento de los beneficiarios actuales carece de autonomía para la resolución de sus necesidades básicas.

Nuestro Hogar cuenta con diversos ambientes, dispuestos de manera tal que sean semejantes a una casa de familia, divididos de acuerdo a las necesidades de los residentes

FAMILIA SAGRADO CORAZÓN

Personas con discapacidad leve

El Hogar San Martín de Tours comenzó el 12 de marzo de 1994 para dar atención a seis niños discapacitados leves provenientes del Hogar Nuestra Señora de la Divina Providencia, fundado tres años antes, y que necesitaban ser contenidos por religiosos varones.

Ese es el núcleo de beneficiarios con que dio inicio a la llamada “Familia Sagrado Corazón”. Al principio se alojaban en una casa precaria hasta que, en un año, y gracias a un milagro de la Providencia Divina, pudieron tener su propio edificio, con instalaciones más amplias que permitieron acoger más personas.

En este sector se alojan actualmente treinta niños y jóvenes con discapacidad leve, de diversa etiología, pero que son afines entre sí, por lo cual pueden lograr una convivencia armoniosa.

La mayoría de ellos se encuentra escolarizado con educación formal o en talleres que la Escuela Especial a la que asisten, dependiente del “Instituto Alfredo R. Bufano”, habilita para los que han sobrepasado la edad escolar pero aún tienen deseos de aprender.

Son los jóvenes más inquietos y bulliciosos del Hogar. Pero también son quienes más colaboran con el fin de esta obra, ya que voluntariamente asumen funciones correspondientes a sus intereses y útiles en las diversas áreas del Hogar, haciéndose presentes en la recepción de las visitas, en la cocina, en la lavandería, etc.

Reciben atención médica en el Hogar, cuentan con servicio de enfermería, nutricionista, kinesiología, odontología, tienen actividades deportivas, participan en eventos y competencias con otros establecimientos, realizan paseos educativos y de esparcimiento.

Permanentemente son asistidos por acompañantes terapéuticos laicos y religiosos.

Se destacan por su participación activa en actividades religiosas de la institución. Un grupo de entre ellos, cuatro en total, han dado inicio a una cofradía llamada Oblatos del Sagrado Corazón en la que renuevan anualmente una consagración a Jesús por María, y se comprometen voluntariamente por ese período, a asistir a los religiosos en su tarea de atender a los más pobres de entre los pobres.

FAMILIA ÁNGELES CUSTODIOS

Personas con discapacidad profunda

Desde el principio del hogar se atendieron principalmente a niños discapacitados leves, pero también se fueron incorporando algunos discapacitados profundos con patologías como: secuelas de meningitis, parálisis cerebral, trastornos del espectro autista, retraso mental severo, etc.; a quienes se les dio el nombre “Angelitos”.

Son almas puras de Dios que con sus sufrimientos realizan lo que enseñaba San Luis Orione: son “Pararrayos de Dios” para que la ira divina, aplacada por su silencioso ofrecimiento, no se vuelque sobre la humanidad descarriada.

Al aumentar el número de estos niños y por la necesidad de darles atención más personalizada, se les dio un espacio propio en un ala del ambiente de los abuelos, hasta que se pueda concretar el sueño de un lugar propio para ellos, que está en construcción.

Muchos de estos niños utilizan pañales, se encuentran postrados; a la mayoría hay que darles de comer en la boca y a todos se los debe higienizar y vestir; por lo cual es el área con mayor necesidades de atención y por esto, número de personal.

Desde el equipo terapéutico del hogar se trabaja con ellos, estimulándolos para que desarrollen al máximo sus capacidades. Esto se hace desde las actividades de la vida diaria (AVD), el fomento de del espíritu de familia, los paseos, las actividades lúdicas, artísticas y la dimensión religiosa. Colaboran para ello médicos, psicóloga, nutricionistas, kinesiólogos, profesores de gimnasia, trabajadoras sociales, enfermeros, acompañantes terapéuticos, voluntarios, religiosos varones y hermanas religiosas, personal de cocina, lavandería, limpieza y administrativos entre otros.

Además se trabaja para integrar a los chicos en la Escuela Especial, según las posibilidades que brinda el sistema educativo. Seis de ellos ya tienen educación formal y uno en evaluación para ingresar a un Centro de Día. 

abuelo

FAMILIA SAN VICENTE PAUL

Abuelos

La experiencia de la atención de ancianos con discapacidad en el Hogar inicia con la llegada del señor Armando Cabezas. Este hombre no tenía un lugar digno dónde morir, razón por la cual el director del hogar no duda en aceptar su ingreso. Pero resultó que con los mínimos cuidados y especialmente con una dieta apropiada, se recuperó rápidamente, y comenzó también él a colaborar en la obra, en la medida de sus posibilidades.

Esta nueva situación planteó la necesidad de construir un espacio para las personas ancianas, dando preferencia a aquellas que tienen alguna discapacidad, lo cual se concretó, con recursos de la ley del cheque, en el año 2001.

Desde entonces se atiende sin interrupción a 15 adultos mayores con discapacidad. Son cada vez más los pedidos que recibimos para el ingreso de esas personas. En estos casos se confecciona una ficha de ingreso, y en caso de evaluar que el peticionante da con el perfil del hogar, se lo coloca en una lista de espera, hasta que se produzca la vacante para el ingreso.

En esta obra, estas personas han encontrado un lugar digno donde vivir y morir. En muchos casos se ha logrado restablecer el vínculo con los familiares, poniendo fin a una historia de desencuentros, y permitiéndoles curar viejas heridas.

En todo caso, se espera que entre nosotros puedan gozar del ambiente de familia, que tengan su espacio de privacidad pero que a la vez se vean interpelados por los demás beneficiarios, que los adoptan como a sus abuelos. Se busca que interactúen con las otras personas del hogar, para que no tengan una actitud totalmente pasiva, sino que se sientan útiles colaborando en las actividades comunes -siempre de acuerdo a sus posibilidades y preferencias-, de manera que puedan experimentar que hay más alegría en dar que en recibir.

En lo que respecta a su asistencia, cuentan con atención médica, servicio de área protegida, enfermería las 24 horas, atención psicológica, kinesiología, y son asistidos por acompañantes terapéuticos tanto contratados como voluntarios.
Se les ofrece atención religiosa, respetando siempre sus convicciones personales.

FAMILIA “SAN JUAN BOSCO” 

El Hogar “San Juan Bosco” es una institución privada, que brinda albergue a niños, adolescentes y jóvenes con falta de contención familiar.

No es una institución dependiente de ningún organismo oficial; sino que se vincula con ellos a fin colaborar en la contención de niños, adolescentes y jóvenes con dificultades familiares.

El Hogar trabaja en coordinación con los Hogares “Nuestra Señora de la Divina Providencia”, “Santa Gianna Beretta Molla”, “Sierva de Dios Rosa Giovanetti” y principalmente con el Hogar “San Martín de Tours”. El objetivo de esta integración es defender los derechos de los niños de mantener el lazo afectivo con sus familiares, ya que muchos de ellos cuentan con hermanos en los otros hogares y, en algunos casos, con sus madres discapacitadas con quienes mantienen un estrecho vínculo mediante visitas periódicas y actividades organizadas para tal fin.

El Hogar “San Juan Bosco” pertenece a la Iglesia Católica y por lo tanto en todas las actividades que realiza sigue las normas dictadas por la moral cristiana. No acepta en ningún caso intromisiones que perjudiquen esta condición.

  1. Finalidad del Hogar

El fin del Hogar es la promoción integral de la persona humana mediante:

  • Atención de necesidades básicas (alimento, vestido, techo).
  • Brindar un clima de familia para los que carecen de ella.
  • Atención de la salud.
  • Atención de su vida espiritual.
  • Formación integral (moral, intelectual, laboral, etc.).
  • Capacitar a los beneficiarios para adquirir la mayor independencia personal, integrarse a la sociedad, desarrollar actividades ocupacionales y todas aquellas que le permitan adquirir una mayor dignidad personal.
  • Procurar la reinserción familiar y social de los beneficiarios, según sus posibilidades.

Para cumplir con su finalidad, el Hogar “San Juan Bosco”, cuenta con un equipo de asistentes y profesionales que elaboran, ejecutan y monitorean la consecución de sus objetivos.

  1. Modo de relacionarse con otras instituciones:

El Hogar “San Juan Bosco”, al ser una institución autónoma, establece convenios con otras instituciones que posean fines similares. En los convenios se fijan las pautas y se tiene en cuenta el perfil educativo de la institución a fin de salvaguardar la identidad de la misma.

El Hogar “San Juan Bosco”, se compromete a realizar, en el marco del SISTEMA INTEGRAL DE PROTECCIÓN DE DERECHOS, las siguientes tareas:

  • Detección y propuestas alternativas para los casos en que corresponda una medida de excepción;
  • Programa de acompañamiento, apoyo individual y familiar en orden a una futura reinserción familiar;
  • Inserción y acompañamiento en el sistema educativo;
  • Articulación y acompañamiento con el Sistema de Salud;
  • Acompañamiento terapéutico en los casos que lo necesiten;
  • Articulación con efectores municipales para asistencia económica, becas de apoyo escolar y apoyo económico familiar;
  • Asesoramiento legal y tramitación de la documentación personal;
  • Relación con los órganos oficiales de protección de los derechos de los niños y adolescentes en los casos que correspondiere;
  • Todos los que necesite el beneficiario del Hogar para encontrar su realización plena.

El HSJB cuenta con un propio equipo terapéutico que se hace cargo del abordaje integral de los beneficiarios en todas las áreas indicadas.